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El tratamiento de la Degeneración Macular Asociada a la Edad está evolucionando y avanzando de forma rápida. Existen diferentes tratamientos para la DMAE, pero hay que señalar que, en ningún caso, van a curar la enfermedad, sino que pueden detenerla o retrasar sus avances. En el caso de la DMAE húmeda y, especialmente en sus fases iniciales, los tratamientos clínicos que se aplican son el láser, la terapia fotodinámica y más recientemente, la aplicación intraocular de tres fármacos. Láser: consiste en aplicar un rayo de luz, de intensidad elevada, en la zona donde están los vasos sanguíneos afectados, para destruirlos. De esta forma se busca limitar la lesión y evitar hemorragias. No puede aplicarse a todos los pacientes sino sólo a una parte. La cirugía con láser tiene mayores probabilidades de éxito si los vasos sanguíneos afectados están alejados de la parte central de la mácula. Terapia fotodinámica: Se inyecta en el brazo del paciente un medicamento – Verteporfin - que viaja hasta los vasos sanguíneos de los ojos. Posteriormente se proyecta en el ojo afectado una luz, durante un minuto y medio, que activa el efecto del medicamento y va destruyendo los nuevos vasos sin que se vean afectados los tejidos sanos de la zona. Esta terapia retrasa la pérdida de visión, aunque no la detiene ni tampoco consigue que se recupere la vista. Fármacos: Tres nuevos fármacos de la familia de los anti-angiogénicos están llevando esperanzas a los pacientes afectados por Degeneración Macular Húmeda. Se trata de Macugen, Lucentis y Avastin. Actualmente está autorizada en España la comercialización y prescripción de Maculen y Lucentis. En relación al Avastin, es un medicamento permitido en España pero no para la Degeneración Macular, sino como tratamiento para el cáncer de colon metastático. Pero está comprobado que es efectivo para paliar la Degeneración Macular húmeda si se administra de forma intraocular. En ninguno de los casos estos medicamentos curan la enfermedad ni hacen que se recupere completamente la visión, pero se ha demostrado que cerca del 95% detienen la progresión de la enfermedad y el 40% de los enfermos tratados no sólo dejan de perder vista sino que incluso mejoran sus síntomas. |